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Laminitis en caballos: síntomas, qué hacer, si tiene cura y cómo prevenirla

Qué es la laminitis (infosura), qué la causa y con qué frecuencia, cómo reconocerla por la postura y el pulso digital, los grados de Obel, qué hacer mientras llega el veterinario, cuántos caballos se recuperan según los estudios y cómo prevenirla, con lo que se sabe del caballo PRE.

Portada editorial de Vadeto: Laminitis en caballos: síntomas, causas y cura

La laminitis (también llamada infosura) es la inflamación y separación de las laminillas que unen la pared del casco con el hueso del pie. Se reconoce porque el caballo camina "como sobre cascarones de huevo", le cuesta girar, tiene los cascos calientes y un pulso fuerte atrás del menudillo, y en los casos típicos echa las manos hacia adelante y carga el peso atrás. Es una urgencia: llama al veterinario en ese momento, no lo hagas caminar, ponlo en cama blanda y quítale el grano y el pasto. Más del 90% de los casos se asocian a exceso de insulina en la sangre, según el Grupo de Endocrinología Equina (EEG, recomendaciones 2024). Con atención a tiempo, la mayoría se recupera: en ranchos de Estados Unidos, el 73.7% de los caballos con laminitis sanó por completo (USDA-APHIS, 2000).

Si tu caballo tiene dolor ahora, salta directo a qué hacer mientras llega el veterinario. Esta guía aplica a cualquier raza; al final está lo que se sabe del caballo Pura Raza Española (PRE), que es el que criamos en Vadeto Ganadería, en Tala, Jalisco.

¿Qué es la laminitis o infosura en los caballos?

La laminitis es la inflamación y la separación posterior de las laminillas del casco, según el Manual Veterinario Merck (revisión de junio de 2024). Las laminillas son un tejido en forma de hojas que "cose" la pared del casco al hueso del casco (la tercera falange); las describimos en la tabla de partes del casco de la guía de herraje.

Cuando esa unión falla, el hueso puede moverse dentro del casco de dos formas, como explica el reporte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-APHIS, Lameness and Laminitis in U.S. Horses, 2000):

  • Rotación: la punta del hueso gira hacia la suela.
  • Hundimiento: el hueso completo baja dentro del casco. Es la forma de peor pronóstico, según Merck.

Un caso grave o crónico se conoce en inglés como founder; en español se usan "infosura" y "laminitis" para lo mismo. Merck divide la enfermedad en cuatro fases:

Fase Qué pasa Duración
De desarrollo Ya actuó la causa, pero todavía no hay dolor en el pie Desde la causa hasta el primer dolor
Aguda Hay dolor y el hueso sigue en su lugar Hasta 72 horas desde los primeros signos
Subaguda El dolor sigue y el hueso no se ha movido Más de 72 horas
Crónica El hueso ya rotó o se hundió Indefinida

¿Qué causa la laminitis en los caballos?

La causa más común de laminitis hoy es endocrina: un caballo con exceso de insulina en la sangre, casi siempre por síndrome metabólico equino (SME) o por disfunción de la hipófisis (PPID, la "enfermedad de Cushing equina"), según Merck. Aunque el problema se ve en las patas, la American Association of Equine Practitioners (AAEP) recalca que el origen suele estar en otra parte del cuerpo (AAEP, Learn to Recognize the Signs of Laminitis).

Tipo de causa Ejemplos Dato
Endocrina (insulina alta) Síndrome metabólico equino, PPID, obesidad En un hospital de Finlandia, el 89% de 36 caballos con laminitis tenía un problema endocrino: un tercio con PPID y dos tercios con insulina alta (Karikoski y col., 2011)
Dieta Comer mucho grano de golpe (sobrecarga), pasto tierno con mucho azúcar Los dueños atribuyeron el 45.6% de los casos al pasto tierno y el 7.4% a la sobrecarga de grano (USDA-APHIS, 2000)
Septicemia e inflamación Cólico, diarrea o colitis, retención de placenta, metritis, pleuritis En 85 caballos hospitalizados por colitis aguda, el 20% desarrolló laminitis (Luethy y col., 2021); en 121 yeguas con retención de placenta, el 14% (Schürmann y col., 2019)
Sobrecarga de apoyo Una pata sana carga todo el peso porque la otra está lesionada Rara: 0.02% de 65,327 caballos de una práctica en Reino Unido; apareció de 4 a 100 días después de la lesión, con una mediana de 14.5 (Wylie y col., 2015)
Medicamentos y tóxicos Corticoides; viruta de nogal negro en la cama Listados por Merck

Qué significa cada una en la práctica:

  1. Insulina alta. La insulina elevada por sí sola provoca laminitis: en experimentos, 48 a 72 horas de infusión de insulina bastaron para causarla en ponis y caballos (consenso ECEIM, Durham y col., 2019). El EEG llama a esta forma "laminitis asociada a hiperinsulinemia" y la calcula en más del 90% de los casos en la población general de caballos y ponis.
  2. Sobrecarga de grano. Cuando el caballo come demasiado concentrado, el almidón que no alcanza a digerir llega al intestino grueso y desata la reacción (Merck). Un caballo que se metió al costal de maíz o de avena es una urgencia aunque todavía camine bien: está en la fase de desarrollo.
  3. Enfermedades graves. Una yegua con placenta retenida o un caballo con diarrea fuerte pueden desarrollar laminitis días después; en esos casos el veterinario la vigila desde el principio. Los signos de cólico están en cólico equino.
  4. Pata de apoyo. Si tu caballo tiene una lesión y no apoya una pata por días, la contraria corre riesgo; por eso el veterinario revisa las dos.

¿Qué tan común es la laminitis?

La laminitis afectó al 2.1% de los caballos de Estados Unidos en un año, y el 13% de los ranchos tuvo al menos un caso, según la encuesta nacional del USDA en 28 estados, con datos reportados por los dueños (USDA-APHIS, 2000). Otras cifras, cada una para su población:

Estudio Población Resultado
USDA-APHIS, Equine '98 Ranchos con 3 o más caballos en 28 estados de EE. UU. 2.1% de los caballos con laminitis en 12 meses; la laminitis explicó del 7.5% al 15.7% de todas las cojeras
Wylie y col., 2013 Caballos atendidos por veterinarios en Gran Bretaña, 2009-2011 Laminitis activa en casi 1 de cada 200 caballos (0.49%); 0.5 casos nuevos por cada 100 caballos al año
Pollard y col., 2019 1,070 caballos y ponis de Gran Bretaña reportados por sus dueños 9.6 primeros episodios por cada 100 caballos al año; el 75.3% de los afectados ya había tenido laminitis antes

La diferencia entre 0.5 y 9.6 casos por 100 caballos al año viene de quién cuenta: en el estudio de Pollard solo la mitad de los episodios (50.4%) los había diagnosticado un veterinario. Muchos casos leves nunca llegan al veterinario.

¿Cuáles son los síntomas de la laminitis?

Los síntomas de laminitis aguda son cojera que empeora al girar, peso que pasa de una pata a otra, cascos calientes, pulso digital fuerte, dolor en la punta del casco y un andar rígido, "como sobre cascarones de huevo". Es la lista de la AAEP, que separa los signos agudos de los crónicos:

Laminitis aguda Laminitis crónica
Cojera, sobre todo al girar en círculo Anillos en la pared del casco que se abren de la punta hacia el talón
Cambia el peso de una pata a otra estando parado Suelas amoratadas o con "piedrazos"
Calor en los cascos Línea blanca ensanchada, con manchas de sangre o abscesos
Pulso digital aumentado Suela caída o casco plano
Dolor en la punta al apretar con la tenaza de cascos Cuello grueso con "cresta" de grasa
Paso corto y dudoso Pared del casco cóncava por crecimiento desigual
Postura de "caballete": manos adelante, patas metidas bajo el cuerpo

En 577 casos diagnosticados por veterinarios en Gran Bretaña, los signos más comunes fueron el pulso digital aumentado, la dificultad para girar y el paso corto y rígido al caminar; la laminitis afectó con más frecuencia a las dos manos a la vez (53.5%) y era más fuerte en ellas (Wylie y col., 2013). Cuando lo reportan los dueños, los signos que más ven (70% o más de los casos) son la dificultad para girar y el andar cojo o acortado (Pollard y col., 2019).

Puede darse en cualquier pata, incluidas las traseras, pero lo típico es que sean las dos manos. Por eso el caballo echa el peso hacia atrás.

¿Cuál es la postura típica de un caballo con laminitis?

La postura típica es la de "caballete": las dos manos estiradas hacia adelante para quitar presión de la punta del casco y las patas traseras metidas bajo el cuerpo para cargar más peso atrás. Merck la describe como el peso desplazado hacia los miembros posteriores con las dos manos por delante del cuerpo. Si además el caballo no quiere dar un paso o se echa mucho, el dolor es fuerte.

No todos la muestran. Un caballo con laminitis leve puede solo "caminar raro" en piso duro o al girar.

¿Cómo saber si un caballo tiene laminitis?

Un caballo probablemente tiene laminitis si tiene pulso digital fuerte y cascos calientes en las dos manos, le cuesta girar en un círculo cerrado sobre piso duro y cambia el peso de una mano a otra estando parado. Lo confirma el veterinario con la exploración, la tenaza de cascos y radiografías. Esto es lo que puedes revisar tú antes de llamarlo:

  1. Pulso digital. Pasa los dedos índice y medio (no el pulgar, que tiene su propio pulso) por la parte de atrás y a los lados del menudillo, donde corre la arteria digital. Normalmente se siente débil o casi no se siente; un pulso fuerte y "saltón" en las dos manos sugiere laminitis (The Horse, 2016). Compara las cuatro patas.
  2. Calor. Toca la pared del casco con el dorso de la mano y compara. Según The Horse, un casco que se mantiene a 33 °C por varias horas seguidas con el ambiente por debajo de 25 °C es motivo para llamar al veterinario: un caballo sano disipa ese calor en un par de horas como máximo.
  3. Giro cerrado. Hazlo girar despacio en un círculo chico sobre piso duro. El caballo con laminitis se resiste o da pasitos cortos.
  4. Peso. Obsérvalo parado unos minutos: si cambia el peso de una mano a otra seguido, algo le duele.
  5. Frecuencia cardiaca en reposo. Una subida sin otra explicación puede ser dolor. Los valores normales están en temperatura y signos vitales del caballo.

Un pulso fuerte en una sola pata, con calor y cojera súbita, suele ser un absceso, no laminitis: lo explicamos en qué hacer si tu caballo cojea.

Muchos dueños no la reconocen. En 93 casos confirmados por veterinarios en Gran Bretaña, el 45.2% de los dueños no sospechaba laminitis: habían llamado al veterinario por "una cojera", un absceso, un cólico o rigidez (Pollard y col., 2017). Y en 38 caballos con PPID de Estados Unidos, los dueños reportaron laminitis en el 37%, pero las radiografías la encontraron en el 76% (Tadros y col., 2019).

¿Qué son los grados de Obel?

Los grados de Obel son la escala de 1 a 4 con la que el veterinario mide qué tan fuerte es una laminitis, creada por Obel en 1948 con casos de laminitis por septicemia. Estas son sus definiciones, según la tabla que reproducen Meier y col. (2019):

Grado de Obel Qué se ve
1 Parado, cambia el peso de una mano a otra; camina bien al paso, pero al trote en línea recta y al girar el paso es rígido
2 Paso rígido ya al caminar; gira con mucha dificultad, pero deja levantar una mano
3 No quiere caminar; levantarle una mano cuesta mucho trabajo
4 Solo se mueve si lo obligan

Como la laminitis endocrina suele ser más leve o quedar entre dos grados, el mismo equipo creó el "Obel modificado", con puntuación de 0 a 12; el EEG lo recomienda para seguir a los caballos con laminitis por insulina. En 107 casos de laminitis de pasto en Reino Unido, 76 fueron leves (Obel 1 o 2) y 31 graves (Obel 3 o 4) (Menzies-Gow y col., 2010).

¿Para qué sirven las radiografías?

Las radiografías laterales y de frente del casco sirven para medir si el hueso rotó o se hundió y cuánto (Merck). En la fase aguda casi no muestran cambios; su valor es tener una referencia para comparar y para que el herrador ajuste el recorte. En caballos con riesgo, el EEG recomienda radiografiar aunque no cojeen, porque la laminitis puede avanzar sin una cojera evidente.

¿Qué hacer si tu caballo tiene laminitis mientras llega el veterinario?

Si sospechas laminitis, trátala como urgencia: llama al veterinario, no hagas caminar al caballo, ponlo en una caballeriza con cama blanda y profunda y quítale todo el grano y el pasto. La AAEP pide tratarla como urgencia médica y avisar al veterinario de inmediato, porque entre más pronto empieza el tratamiento, más probable es la recuperación. Estos son los pasos, sin medicamentos:

  1. Llama al veterinario ahora, aunque sea de noche o fin de semana. Dile desde cuándo lo notas y qué comió.
  2. No lo hagas caminar más de lo necesario. Llévalo despacio al lugar más cercano con piso blando y acércale el agua para que no tenga que moverse.
  3. Cama blanda y profunda. Merck indica restringirlo a una caballeriza con cama profunda en la fase aguda.
  4. Quita el grano, el concentrado, los premios y el pasto. Déjale agua limpia. Qué forraje darle mientras tanto, pregúntalo en la llamada.
  5. Frío en los cascos, si el veterinario está de acuerdo. El frío es hoy el tratamiento más eficaz en las fases de desarrollo y aguda, según Merck. Una revisión de 2023 sobre 19 publicaciones concluye que el objetivo es mantener el casco por debajo de 10 °C, con botas de hielo o bolsas con agua y hielo que cubran el casco (Lavado y col., 2023). Cambia el hielo antes de que se derrita.
  6. No le des medicamentos por tu cuenta. Un analgésico puede tapar el dolor y hacer que el caballo camine y se dañe más, y los corticoides pueden causar laminitis (Merck). Si ya le diste algo, dile al veterinario qué y a qué hora.
  7. No le quites las herraduras ni le recortes los cascos. El recorte y el herraje de un caballo con laminitis se deciden con radiografías, entre veterinario y herrador.
  8. Ten los datos a la mano: si subió de peso en los últimos meses, si entró a un pasto nuevo, si comió grano de más, si tiene PPID o laminitis previa, si está recién parida, si tiene diarrea o fiebre, y qué medicamentos recibió.

Si además tiene fiebre, diarrea o una yegua no ha expulsado la placenta, la laminitis puede ser la consecuencia de un problema más grave que también hay que tratar ya.

¿Cuál es el tratamiento de la laminitis?

El tratamiento de la laminitis lo decide el veterinario según la fase y la causa, y combina control del dolor, frío en los cascos, soporte de la suela y tratamiento de lo que la provocó. Lo que describe Merck:

  • Fase aguda: reposo en caballeriza con cama profunda, frío continuo en los cascos, soporte bajo la ranilla y la suela (unicel, material de impresión dental) y medicamentos antiinflamatorios y para la circulación.
  • Causa de fondo: atender la infección, el cólico, la placenta retenida o la insulina alta. Para los casos por insulina alta que no responden a la dieta, el EEG describe medicamentos que bajan la glucosa y la insulina (inhibidores de SGLT2), de uso fuera de etiqueta y solo con indicación veterinaria.
  • Fase crónica: el herraje terapéutico es la base del tratamiento, con herraduras como la de barra de corazón (la verás en la tabla de la guía de herraje). Si la rotación sigue avanzando, una opción es cortar el tendón flexor digital profundo (tenotomía).

Las dosis y los medicamentos concretos dependen del peso, de la causa y de lo que muestren las radiografías; por eso no los ponemos aquí.

¿La laminitis en caballos tiene cura? ¿Es mortal?

La laminitis tiene cura en la mayoría de los caballos que se atienden pronto, pero puede ser mortal en los casos graves y vuelve en uno de cada tres caballos con laminitis endocrina. Los resultados cambian mucho según la población:

Estudio Población Resultado
USDA-APHIS, 2000 Caballos de ranchos de EE. UU., reportados por el dueño 73.7% sanó por completo; 4.7% murió o se sacrificó
Cripps y Eustace, 1999 211 caballos y ponis tratados en Reino Unido 77% volvió a trabajar sano; 20% murió o se sacrificó
Menzies-Gow y col., 2010 107 casos de laminitis de pasto en veterinarios de campo, Reino Unido 102 seguían vivos a las 8 semanas; 48 de 81 caballos de monta se montaban de nuevo al cierre del estudio; 78 de los 107 eran ponis o cobs
Hunt, 1993 202 caballos atendidos en el hospital de la Universidad de Georgia 57 volvieron a estar sanos, 20 cojeaban a ratos, 19 quedaron muy cojos y 97 murieron
de Laat y col., 2019 276 caballos y ponis con laminitis endocrina, seguidos 2 años 34.1% volvió a tener laminitis; más riesgo con insulina más alta y con laminitis previa
Pollard y col., 2020 80 sacrificios en 1,070 caballos y ponis de Gran Bretaña Las consecuencias de la laminitis fueron el motivo más citado (25%)

La gran diferencia entre el 4.7% de muertes en los ranchos y el 50.2% que el propio informe del USDA cita para el hospital de Georgia (en el estudio, 97 de los 193 caballos con seguimiento) es la gravedad: a un hospital llegan los peores casos, como explica el USDA. Lo que empeora el pronóstico, según Merck y estos estudios:

  • Hundimiento del hueso, peor que la rotación sola.
  • Laminitis aguda grave, sin importar el tipo de desplazamiento.
  • Grado clínico alto: en el estudio de Hunt, el grado de dolor predijo el resultado mejor que los grados de rotación en la radiografía.
  • Sobrepeso y mala condición corporal (Menzies-Gow, 2010).

¿Cuánto tarda en recuperarse un caballo con laminitis?

No hay un plazo fijo publicado: la fase aguda dura hasta 72 horas y la vuelta al trabajo depende de cuánto se movió el hueso. En el estudio de Menzies-Gow, a las 8 semanas seguían vivos 102 de 107 caballos, y al cierre del seguimiento casi 6 de cada 10 caballos de monta (48 de 81) se montaban otra vez; volver a montar fue 2.6 veces más probable en los que no tenían laminitis previa. El casco dañado tarda más: crece de 6 a 9.5 mm al mes, así que un casco completo se renueva en alrededor de un año (los datos están en la guía de herraje). Las deformaciones de una laminitis crónica se corrigen a ese ritmo, con recortes y herraje cada pocas semanas. El EEG recomienda que un caballo con riesgo tenga herrador con experiencia cada 4 semanas, guiado por radiografías.

¿Cómo prevenir la laminitis?

La laminitis se previene sobre todo controlando el peso, el azúcar y el almidón de la dieta, y detectando a tiempo el síndrome metabólico y el PPID. En un estudio de casos y controles con 1,010 caballos de Gran Bretaña, los factores asociados a más riesgo fueron (Wylie y col., 2013):

  • haber subido de peso en los 3 meses anteriores;
  • entrar a un pasto nuevo en las 4 semanas anteriores;
  • haber estado encerrado en caballeriza la semana anterior;
  • laminitis previa;
  • quedar adolorido o cojo después del herraje o el recorte;
  • tener PPID o síndrome metabólico;
  • más tiempo desde la última desparasitación.

Lo que recomienda el EEG en sus recomendaciones de 2024, con un ejemplo para un caballo de 500 kg (cálculos nuestros):

Medida Recomendación En un caballo de 500 kg
Grano y premios Ninguno en caballos con insulina alta 0 kg
Heno para bajar de peso Bajo en azúcar y almidón (menos de 10% de carbohidratos no estructurales), al 1.5% del peso en materia seca o 1.7% tal como se da 7.5 kg de materia seca, unos 8.5 kg de heno al día
Si no baja de peso Reducir poco a poco, sin bajar de un mínimo de 1.2% del peso tal como se da; volver a pesar cada 30 días 6 kg de heno al día como mínimo
Heno sin analizar Remojarlo en agua fría al menos 60 minutos
Pasto Restringido o nada; bozal de pastoreo o potrero chico sin pasto El bozal reduce lo que come a 77-83% (consenso ECEIM)
Paja Hasta la mitad del forraje, introducida en 2 semanas Hasta 4 kg
Ejercicio Solo si no hay laminitis activa; con el casco estable, 5 min al paso, 15 min al trote y 5 min al paso, 5 días a la semana
Pruebas Insulina cada año en razas de riesgo desde los 5 años; PPID desde los 10

Para cualquier caballo, sin síndrome metabólico, dos reglas simples reducen el riesgo por dieta: no darle más de 0.5% de su peso en grano en una sola toma, según el Manual Merck, prácticas de alimentación (2.5 kg para un caballo de 500 kg, cálculo nuestro), y hacer cualquier cambio de alimento poco a poco. La ración completa está en la guía de alimentación del caballo PRE. Guarda el grano donde un caballo suelto no lo alcance: la sobrecarga accidental es una causa que sí se puede evitar.

Pesa a tu caballo con cinta cada mes. Subir de peso es el primer factor de riesgo de la lista de Wylie, y el EEG pide llevar al caballo a una condición corporal de 5 en la escala de 9.

¿El caballo PRE tiene más riesgo de laminitis?

El caballo PRE está entre las razas con más riesgo de exceso de insulina, que es la causa principal de laminitis: el EEG incluye a las "razas ibéricas (andaluces)" en su lista de razas de riesgo junto a los ponis, el árabe, el Morgan y el Paso Fino. Los estudios que lo respaldan:

  • Menos sensibles a la insulina aun sin estar gordos. En 7 caballos cruza de andaluz con condición corporal moderada (5 de 9), el pico de insulina tras una comida con glucosa fue de 85.3 μUI/mL, contra 21.2 en caballos Standardbred, y su sensibilidad a la insulina fue unas cinco veces menor (0.99 contra 5.43 en las unidades del estudio) (Bamford y col., 2014).
  • El cereal pesa más que la gordura. En otro ensayo de 20 semanas, andaluces y ponis tuvieron menor sensibilidad a la insulina que los Standardbred con cualquier dieta. Al engordarlos, la comida rica en cereal bajó la sensibilidad y la rica en grasa no; los autores concluyen que el cereal influyó más que la obesidad en sí (Bamford y col., 2016).
  • Tendencia a acumular grasa. En 127 caballos andaluces de España, la leptina (hormona que sube con la grasa) estaba elevada, aunque la insulina estaba en rango normal en la mayoría (Martín-Giménez y col., 2016). El grosor de grasa en la base del cuello, medido por ultrasonido, fue la medida que se relacionó con la leptina y con la insulina, y los autores lo proponen como indicador de riesgo.

La lectura práctica: un PRE no está condenado a la laminitis, pero engorda con facilidad y no tolera bien el grano en exceso. La ficha de raza de Mad Barn que citamos en cuánto vive un caballo PRE menciona la misma tendencia a obesidad, síndrome metabólico y laminitis. El "cuello de gato" (grasa en el borde del cuello), que tuvo el 8.91% de 10,929 PRE valorados, está en el examen precompra del PRE. Y con la edad aparece el PPID: en un estudio con 325 caballos de más de 15 años en Australia, lo tenía el 21.2% (lo cita una encuesta del Canadian Journal of Veterinary Research, 2017).

Si vas a comprar un PRE adulto, el EEG sugiere considerar la prueba de insulina dentro del examen precompra, y pregunta siempre por laminitis previas: son el principal factor de que vuelva. Puedes ver los potros PRE en venta de Vadeto Ganadería y pedir el historial de cada uno.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la infosura en los caballos?

Es otro nombre de la laminitis: la inflamación de las laminillas que unen la pared del casco con el hueso del pie. En casos graves el hueso rota o se hunde dentro del casco.

¿La laminitis en caballos tiene cura?

Sí en la mayoría: en ranchos de EE. UU., el 73.7% sanó por completo y el 4.7% murió o se sacrificó. En casos graves de hospital murió la mitad (50.2%). Uno de cada tres caballos con laminitis endocrina vuelve a tenerla en 2 años.

¿La laminitis es mortal?

Puede serlo. En un estudio de Reino Unido murió o se sacrificó el 20% de 211 caballos tratados, y las consecuencias de la laminitis fueron el motivo más citado de sacrificio (25%) en otro estudio con 1,070 caballos.

¿Cuál es la causa más común de laminitis?

El exceso de insulina en la sangre, por síndrome metabólico equino o PPID: más del 90% de los casos según el Grupo de Endocrinología Equina, y el 89% de 36 casos en un hospital de Finlandia.

¿Cómo sé si mi caballo tiene laminitis y no un absceso?

La laminitis casi siempre afecta a las dos manos, con pulso fuerte y calor en ambas y dificultad para girar. El absceso suele dar una cojera súbita y fuerte en una sola pata. Los dos necesitan veterinario el mismo día.

¿Se puede herrar a un caballo con laminitis?

Sí, y en la fase crónica el herraje terapéutico es la base del tratamiento, pero se decide con radiografías entre el veterinario y el herrador. En la fase aguda no le quites ni le pongas herraduras por tu cuenta.

¿Qué come un caballo con laminitis?

Heno bajo en azúcar (menos de 10% de carbohidratos no estructurales) o remojado al menos 60 minutos, sin grano ni premios y sin pasto mientras esté activa, más un balanceador de vitaminas y minerales bajo en azúcar, según el EEG.

¿Un caballo con laminitis se puede volver a montar?

Muchos sí: de 81 caballos de monta con laminitis de pasto en Reino Unido, 48 se montaban de nuevo al cierre del estudio. El ejercicio se retoma solo cuando el casco está estable y con la indicación del veterinario.

¿La laminitis afecta a las patas traseras?

Puede afectar cualquier pata, pero lo más común son las dos manos: 53.5% de 577 casos en Gran Bretaña. Por eso el caballo echa el peso hacia atrás.

¿Los suplementos curan la laminitis?

No. Lo que controla la laminitis por insulina es la dieta, el peso, el ejercicio cuando se puede y, en casos difíciles, medicamentos indicados por el veterinario. El EEG solo pide un balanceador de vitaminas y minerales bajo en azúcar.


Si tu caballo tiene dolor ahora, la llamada es a su veterinario, no a una ganadería. Para el día a día: herraje y cuidado del casco, alimentación y enfermedades de los caballos y sus síntomas.

Fuentes

Información de referencia revisada el 29 de septiembre de 2026 con las fuentes enlazadas. No sustituye la exploración de tu caballo por un veterinario.

Fuentes consultadas

Esta guía cita 27 fuentes y sus datos se revisaron el . Cada cifra enlaza a su fuente dentro del texto.

  1. EEG, recomendaciones 2024 · equineendocrinologygroup.org
  2. USDA-APHIS, 2000 · aphis.usda.gov
  3. Manual Veterinario Merck · merckvetmanual.com
  4. AAEP, Learn to Recognize the Signs of Laminitis · aaep.org
  5. Karikoski y col., 2011 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  6. Luethy y col., 2021 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  7. Schürmann y col., 2019 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  8. Wylie y col., 2015 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  9. consenso ECEIM, Durham y col., 2019 · pmc.ncbi.nlm.nih.gov
  10. Wylie y col., 2013 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  11. Pollard y col., 2019 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  12. The Horse, 2016 · thehorse.com
  13. Pollard y col., 2017 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  14. Tadros y col., 2019 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  15. Meier y col. (2019) · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  16. Menzies-Gow y col., 2010 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  17. Lavado y col., 2023 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  18. Cripps y Eustace, 1999 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  19. Hunt, 1993 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  20. de Laat y col., 2019 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  21. Pollard y col., 2020 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  22. Wylie y col., 2013 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  23. Manual Merck, prácticas de alimentación · merckvetmanual.com
  24. Bamford y col., 2014 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  25. Bamford y col., 2016 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  26. Martín-Giménez y col., 2016 · pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  27. encuesta del Canadian Journal of Veterinary Research, 2017 · pmc.ncbi.nlm.nih.gov
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Laminitis en caballos: síntomas, causas y cura | Vadeto